Pintura de pizarra, qué es y cuando usarla

La pintura de pizarra es un efecto decorativo que se ha puesto de moda últimamente; se caracteriza por ser lavable y resistente. Permite pintar sobre ella con tizas y luego lavarla, además se puede fijar sobre cualquier tipo de superficie, ya sea cristal, yeso, plástico, madera o metal, incluso sin imprimación, es decir, sin necesidad de preparar antes la superficie para que absorba la pintura, es práctica y bastante original; así que si estás pensando en sumarte a esta nueva tendencia, te traemos algunos tips para la aplicación y el uso de este tipo de pintura.

Aplicación y uso de la pintura de pizarra

Para empezar, el área a pintar debe estar completamente limpia; este tipo de pintura no se puede diluir y deben darse al menos dos manos de ella, dejando tiempo suficiente para secar entre cada una. Para obtener mejores resultados es recomendable lijar cuidadosamente la superficie luego de la primera mano, dejar que seque y luego repetir el proceso.

No es recomendable aplicar en paredes decoradas con textura, aplica preferiblemente sobre un fondo blanco y superficies lisas y espera al menos 7 días antes de empezar a soltar tu creatividad sobre la superficie, ya que así nos aseguramos de que la pintura se endurezca y se convierta en una verdadera pizarra.

Decoración con pintura de pizarra

La pintura de pizarra se puede usar de distintas formas, ya que es una solución práctica y decorativa, los sitios más comunes para utilizarla son las habitaciones infantiles porque permite a los más pequeños de la casa desbordar su creatividad sobre la pared, pues se borra muy fácilmente, solo basta con un paño seco o una esponja húmeda para limpiarla; en las cocinas para poder colocar pequeños recordatorios, la lista de compras o anotar esas recetas que queremos practicar; y en los restaurantes para poner el menú de una manera innovadora.

Es una forma realmente fácil y económica de darle un carácter especial a nuestras habitaciones; contrario a lo que muchos creen esta pintura no solo viene en los tradicionales colores verde o negro, de hecho cuenta con una amplia gama de colores que incluye azules, malvas, naranjas, grises, y turquesas.

Con la pintura de pizarra podríamos tener una decoración distinta a diario sin tener que pasar horas redecorando, además el hecho de poder pintar sobre ella con tiza como si se tratara de un auténtico pizarrón le da un toque divertido a nuestros días, permitiéndonos sacar al niño que llevamos por dentro.

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