¿Es rentable invertir en antigüedades?

Los muebles y todos aquellos elementos que comprenden una historia detrás y que por lo tanto los hacen únicos y especiales, provocan para muchas personas y coleccionistas deseo en invertir en estos productos.

Invertir en estas antigüedades suponen el poder de disfrutarlas y la satisfacción de tenerlas con nosotros. A diferencia de otro tipo de inversiones, como pueden ser en acciones de bolsa, inversiones inmobiliarias o bonos del tesoro, los muebles antiguos persiguen no tanto la rentabilidad si no también el placer del coleccionismo.

Productos de calidad y únicos

Las antigüedades son fabricadas por artesanos que lo crearon con sus propias manos, además tienen un acabado que favorece a que perdure en el tiempo. Son productos que no pasan de moda debido a que destacan por su diseño de calidad y prestigio.

Las antigüedades se caracterizan por ser colecciones ilimitadas en las que cada una de sus piezas no se repiten ya que no se producen de manera masiva.

¿Cómo invertir en antigüedades?

En primer lugar, debemos tener un profundo conocimiento en este ámbito para que de esa manera reconozcamos que son una antigüedad. Los muebles u objetos que se consideran antiguos son aquellos superiores a 50 años e incluso los de los años 70 (considerados vintage).

Posteriormente debemos saber nuestro presupuesto a invertir y que rentabilidad es la que nos va a generar (poder de satisfacción, además su valor aumenta con los pasos del año).

¿Qué debemos saber en el momento de comprar una antigüedad?

Es muy importante tener en cuenta que cuanto más antiguos sean los objetos tendrán más prestigio por lo que serán únicos.

Se deben valorar los siguientes motivos:

  • Contexto histórico.
  • Material de fabricación.
  • Cantidad de piezas que sean idénticas.
  • Si la pieza ha sido creada por un artista con popular.

¿Cuáles son los riesgos de invertir en antigüedades?

Uno de los problemas más comunes es que te engañen con falsificaciones que tienen un nivel elevado de perfección esto que supondrá que tu inversión no sea rentable.

Para resolverlo lo mejor es acudir a profesionales que tienen un conocimiento previo y experiencia en el sector.

Finalmente debemos saber que en el momento de la compra se debe declarar en el impuesto de patrimonio (solo para aquellos que tienen obligación de presentarlo) y en el IRPF en el caso de la venta de la antigüedad para tributar el beneficio que se ha obtenido.